Foliculitis o pelos encarnados

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Afeitarse la barba o depilarse el resto del cuerpo hace que la piel resulte suave y agradable al tacto, sin embargo, cuando el pelo comienza a salir pueden aparecer granitos acompañados de un picor muy intenso. ¿Te suena? Se trata de la foliculitis, que no es más que los pelos enquistados o encarnados dentro de la piel que intentan salir, causando una inflamación que puede llegar a infectarse –en la mayoría de los casos por el Staphylococcus aureus– picar, e incluso doler.

Este tipo de afección es muy común en la barba, mentón y mejillas de los hombres, pues el pelo es más duro. Sin embargo, también ocurre muy a menudo en las axilas, piernas, nalgas, en la zona púbica y en el cuero cabelludo, tanto de hombres como de mujeres, al ser zonas en las que la fricción con las prendas de ropa puede variar la dirección del pelo y hacer que acabe encarnándose.

Tipos de foliculitis
Existen dos tipos principales de foliculitis: la superficial y la profunda. La externa, que se da en la parte superior del folículo piloso, provoca una lesión pequeña llena de pus (pústula), mientras que la más interna, que afecta a la zona inferior del folículo piloso, crea un bulto duro que se inflama (nódulo) y que puede llegar a ser muy doloroso si se agrava (forúnculo).

La pseudofoliculitis de la barba se da cuando el pelo comienza a crecer hacia dentro, causando una inflamación notable, que también puede ocurrir en la zona del biquini. En algunas ocasiones los pelos enquistados pueden tener la apariencia de un punto negro, pues se transparenta el pelo a través de la piel y al manipularlo y quitar la parte superior podemos observar como sale el pelo hacia el exterior del poro.

Las personas que tienen la piel seca o el cabello rizado son más propensas a este tipo de afecciones, pues su pelo suele ser más grueso y su crecimiento irregular hace que tenga más dificultades para salir hacia el exterior. La foliculitis puede complicarse, causando infecciones bacterianas como consecuencia del rascado, cicatrices permanentes, u oscurecimiento de la piel de la zona.

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